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Recuerdo que, cuando empezaba a estudiar estas tecnicas, pasaba semanas enteras con la nariz enterrada en mi vieja Enciclopedia Britanica, -cuando aún no existia la  propagación de Internet claro-, cotejando biografias con las Progresiones Secundárias.

Todo buen estudiante de astrología se ha entregado durante interminables horas en febril estado de obsesión intelectual, a la tarea de escarbar información desde los datos biográficos ajenos.
Pero no hay fuente de información mas reveladora que la propia biografía.

Quien se acerque a las Progresiones Secundarias no debe olvidar jamás que  su propia vida es el campo de experimentación de los procesos de la conciencia que está intentando comprender.

Revisar la propia autobiografia a través de la Luna Progresada puede arrojar luz, acerca del modo en que la conciencia  ilumina…o no,  cada recodo de nuestro camino. La conciencia nos devuelve la mirada desde el umbral de los paisajes que cada peregrino solitário, encuentra a cada paso de su peregrinaje por la vida.

La Luna Progresada es ese devenir, ese…paso a paso, que nos dice que cada uno de nosotros tendrá que degustar todas las facetas de la vida -El Zodiaco-, si tiene suerte al menos un par de veces.

Pero creo que vale la pena indagar en ella desde la memoria, porque es un elemento lunar, y por lo tanto describe algo acerca del modo en que desde el día a día nos alimentamos de la experiencia, e igualmente nos vamos “dejando la piel” en ella.

La utilización de una tecnica como las Progresiones Secundarias como metodo de pronosticación  da pié a todo tipo de confusiones si són utilizadas sin la suficiente sutileza y comprensión por parte del observador.

¿Y eso porqué?
Porque las Progresiones Secundarias observan el tiempo desde una dimensión simbólica.
Por lo tanto, la Luna progresada es algo que se desplaza al interior de una dimensión simbolica de tiempo.
Es natural por lo tanto que ofrezca una perspectiva muy clara acerca de la “cualidad simbolica del instante”.

Pero ese instante no es mas que una fracción de tiempo al interior de un patrón de desarrollo ciclico muy definido.

Si observamos la cualidad y calidad de nuestra experiencia desde una perspectiva sesgada, nos resulta dificil comprender porque nos acontece… aquello que “nos acontece”, o incluso entender la relación significativa de acontecimientos distantes entre si en el tiempo, y que aparentemente no tienen una conexión causal.
Desde la perspectiva de la Unidad, no existen los instantes aislados. Cualquier cosa que ocurre en un momento dado está intimamente ligado a lo anterior, e igualmente estará constantemente gestando multiples “futuros posibles”, al interior de un orden natural de cosas.

Explorar  la Luna Progresada es una manera de indagar en una inteligencia superior, un orden de cosas que no es mas que  ley de vida. Las reglas del juego inherentes a la manifestación de lo visible, siguiendo unas pautas ritmicas perfectamente naturales.

¿Que es aquello que determina que la expresión de una progresión adopte una cualidad y no otra?

Esa es la verdadera pregunta que el Iniciado ha de hacerse a cada recodo de su peregrinaje.

Y para ello, no hay nada como la reflexión.
Y la Luna es nuestro mayor reflector.
Reflexionar acerca de las circunstancias y vivencias de un periodo concreto de la vida, aunque fuese hace muchos años, y cotejarlas con la Luna Progresada, nos llevará, aunque a veces duela, a constatar algo muy especifico…
El entorno se asemeja siempre a las características del observador.

Aquí os he ofrecido una de las claves secretas del criterio de observación de la Luna en las Progresiones Secundarias.

El sufrimiento que a menudo sentimos en la vida viene causado por el hecho de concebir el mundo como algo que está ahi para alimentarnos.
Esa es la experiencia de la Luna desde la vacuidad.

¿Porque no me da la vida lo que necesito?
Esa es la pregunta  que me mantiene en la miseria, me dejo la piel en ella y la Luna nunca me dará la respuesta.

Hay una pregunta mas acertada…
¿Hasta que punto me estoy dando a la vida?

Al observar la Luna progresada por los signos del zodiaco, podemos ir vislumbrando el modo en que la vida nos lleva a experimentar toda la gama de facetas disponibles al campo de percepción humano representado por el zodiaco.

 

Al observarla a través de las Casas de la carta natal, recibimos una información suplementária,
porque la Casas nos indicarán areas de la vida donde las vicisitudes de la Luna vendrán a alimentar el concepto que uno desarrolla acerca de esas mismas “zonas” de relación con la vida.

Los aspectos de la Luna Progresada a otros cuerpos celestes de la carta añadirán otras connotaciones y matices, y nos ofrecerán información acerca del tipo, o cualidad de relación que uno ha establecido hasta ese momento con el arquetipo en cuestion simbolizado por ese otro planeta, a traves de las vivencias que coincidan en el tiempo con la formación de esos aspectos.

Los angulos que entre sí forman la Luna y el Sol Progresados establecen una categoría especial, ya que encuadran la naturaleza de las vicisitudes de nuestras vidas al interior de un marco temporal muy especifico de entre 28 y 29 años. Este ciclo define la “fase lunar” particular a cada momento, y por lo tanto coloreará inequivocamente las características de la experiencia durante el pasaje de la Luna por un signo u otro.
Este es El Ciclo Soli-Lunar en Progresiones Secundarias, que fué el tema de un seminario que ofrecí en Londres, en el centro de Astrologia Psicologica, allá por la primavera del año 2001.

Con respecto a este ciclo en concreto, os puedo asegurar que su observación merece una consulta astrológica exclusivamente dedicada a el, pues puede ser tan revelador acerca de la estructura de nuestro desarrollo como el ciclo de saturno, con quien por cierto comparte la misma cadencia, aunque sus posiciones en el tiempo sean diferentes.

Acerca de este ciclo soli-lunar progresado, hay un parametro bastante desconocido, aunque era un parametro habitual para los astrologos arabes, y este es el Hyleg.

El Hyleg es el lugar exacto de la carta natal donde se produjo “La ultima Luna Nueva ántes del nacimiento”, y la encontraremos siempre a menos de 28 º de arco por detrás del Sol natal.

El Hyleg no es en si mismo, -o al menos esa es la conclusión a la que he llegado en mis estudios,-

un lugar necesariamente sensible de la carta, o no de ninguna manera obvia o contundente, excepto por la importancia que tiene la observación de “cualquier planeta que forme un aspecto con el grado del Hyleg” .

Este aspecto entre un planeta natal y la posición del Hyleg no se puede considerar como un otro aspecto cualquiera, porque en si “no refleja rasgos de personalidad”, a no ser que entendamos la personalidad como una estructura que se vá formando con el tiempo, en cuyo caso si puede tener su importancia en la observación de la carta natal “en la medida en que ese planeta, o planetas natales en aspecto al Hyleg estarán en aspecto al Sol y a la Luna progresada cada vez que estos vuelvan a estar en conjunción por progresión secundária”.

Si Saturno por ejemplo esta en aspecto al Hyleg, cada  Luna Nueva Progresada posterior al nacimiento estará en aspecto con Saturno.

Si concebimos la conjunción Sol-Luna (Luna Nueva), como simbolo de la función creadora entre los principios femeninos y masculino, el planeta que aspecta la Luna Nueva podría ser considerado como un “agente condicionante” de la naturaleza del ciclo que comienza.

Esto puede llevarnos a conjeturar que esta posición ( el Hyleg), podría llegar a tener una tremenda importancia en la carta.

Pero en la practica no es tan facilmente observable “el modo en que el planeta aspectando al Hyleg” se manifiesta a través del desarrollo de la personalidad del individuo, porque -no olvidemos- este aspecto será compartido por todos los seres humanos nacidos a lo largo de como minimo, un mes de tiempo real.

Es la marca de una gigantesca eyaculación, donde la vida intentará que al menos unos cuantos individuos “encarnen”, como fruto de esa lunación, el proceso evolutivo inherente al planeta “condicionante” de esa lunación, a lo largo del devenir de la existencia enmarcado en la simbología ciclica del ciclo soli-lunar en progresiones secundarias.

El Hyleg de Jacques Ives Cousteau, está en aspecto a Neptuno.
El Hyleg de Alexander Flemming está en aspecto a Pluton- Marte
El Hyleg de Antoine de Saint Exupery está en aspecto a Saturno.
El Hyleg de Carl Gustav Jung está en aspecto a los Nodos de la Luna.

Cada uno de estos individuos, y a traves del pulso de las Lunaciones Progresadas, hán manifestado algún aspecto particular del “arquetipo fecundante”, a través de su vocación y su oficio.

Este ciclo es muy particular, y su observación a través de la carta natal puede resultar muy revelador a la hora de plantearse la siguiente pregunta:

¿Que es aquello que la vida está intentando manifestar a través de mi existencia?

Existe otra dimensión alrededor del tema de la Luna Progresada, y que se refiere a su observación conjunta con la Luna Progresada Conversa. Es decir, la posición de la Luna a través de las Progresiones Conversas, que són las que colocan a la Luna mirando hacia el pasado anterior al nacimiento.

Esta Luna forma un reflejo, o imagen espejo de la Luna Progresada, y viaja en el sentido contrario al de la Luna Progresada.

Estos parametros forman parte de observaciones e investigaciones de muy hondo calado y no són recomendables a no ser que uno tenga una idea muy clara de “lo que anda buscando”.

 

 

Existe una relación muy estrecha entre la Luna por progresión secundaria y Saturno por transito.

Esto se debe en parte al hecho de que ambos cuerpos celestes están íntimamente relacionados con… El Tiempo.
Los procesos de asimilación, formación, desarrollo y cristalización en el tiempo,  tienen sobre el conjunto de la personalidad, y sobre el devenir de la existencia un impacto irreversible.

Debido a nuestra estructura biológica, estamos condicionados y condenados, como todos los seres orgánicos de este planeta, a movernos a lo largo de las coordenadas de un tiempo lineal.

¿Que quiere decir esto?
Esto, en términos comunes quiere decir sencillamente que no podemos viajar en el tiempo hacia atrás, solamente hacia adelante.
Cada decisión, cada acto que realizamos encauza nuestra realidad en una única dirección que excluye todas las demás.

Si ahora me voy al supermercado a comprar…me voy al supermercado a comprar.
Si ahora me quedo escribiendo estas lineas…me quedo escribiendo estas lineas.

¿Tengo libre albedrío para escoger? Supongo que hasta cierto punto si, pero escoja lo que escoja, siempre tendré que dejar “la otra” alternativa fuera de este universo.

La percepción de unas “ posibilidades ilimitadas” de la conciencia,  pertenecen al arquetipo Júpiter.
No a la Luna ni a Saturno.

Por eso, la observación conjunta de los movimientos de la Luna Progresada junto con los movimientos de Saturno por Transito, nos ofrece una perspectiva muy clara de como se va tejiendo la trama de nuestro destino, a través de nuestra capacidad, o incapacidad de “comprometernos de manera vital (Luna), y responsable (Saturno), …con las necesidades del instante”.

Porque aquí es donde se cuece el bacalao.

Como diría mi maestra Liz Greene, en tono de seria advertencia:
“Uno no puede, salvo en sueños, ni siquiera atreverse a concebir la integración de los procesos simbolizados por los planetas exteriores Urano, Neptuno, y Plutón, si uno antes no ha logrado consolidar una estructura contenida al interior de unos limites concretos, a través de su personalidad. (Saturno)”

Es por eso que al prestar atención a La Luna Progresada y a Saturno por Transito simultáneamente,
obtenemos un claro “parte de guerra”, que nos describe, … los recursos a los que uno debe acceder (Luna Progresada por signos),… para lograr “pasar por el umbral hacia la auto realización” (Saturno por Transito sobre las Casas natales).

Saturno tarda algo mas de 29 años en dar la vuelta al zodiaco.
Eso es  el mismo tiempo que tardan el Sol y la Luna Progresados en repetir por primera vez el mismo angulo reciproco que mostraban entre ellos el mismo día de tu nacimiento.

La Luna Progresada tarda algo mas de 27 años en dar la vuelta al zodiaco.

Como estos datos revelan, estos ciclos están no solamente vinculados por una misma familiaridad simbólica, sino que además están conectados por “sincronicidad” en el tiempo.

Cualquiera de los lectores de este artículo que comprenda las bases sobre las que se sustenta el edificio del pensamiento astrológico, reconocerá inmediatamente la contundencia de estas consideraciones “métricas”, a la hora de calibrar, con la máxima atención, las imágenes derivadas de la observación simultánea de la Luna Progresada por Signo, del Ciclo Soli-Lunar Progresado, y del Transito Cíclico de Saturno a través de las casas Natales.

La “sincronicidad” entre el Ciclo Progresado Sol-Luna, y el ciclo de Saturno por Transito, se hace evidente cuando tenemos en cuenta lo siguiente:

 

Cada vez que Saturno hace una oposición a su posición natal, simultáneamente el Sol y la Luna Progresadas se encontrarán en su fase opuesta a la fase natal.
Vale la pena meditar sobre esto, si tenemos en cuenta la importancia de estos tres astros en la personalidad.

Si tenemos en cuenta además, el hecho de que la Luna por Progresión Secundaria avanza por el Zodiaco a casi la misma velocidad que Saturno por Transito, el aspecto o angulo natal entre sendos cuerpos celestes en la carta Natal resultan de gran importancia, porque durante años y años, y  al poner en movimiento la Luna por Progresión, y Saturno por Transito, estos conservarán la misma relación angular que tenían originalmente en la carta Natal.

Aquí veremos como…la misma estructura natal se va desarrollando en espiral a través del paso del Tiempo…limitado del que disponemos, y del Espacio…ilimitado de los diferentes campos de experiencia.

Como criterio de interpretación, podemos sintetizarlo de la siguiente manera.

El signo donde se haya La Luna Progresada nos indicará el modo en que tenemos que ir “asimilando” las características simbólicas del signo, para responsabilizarse (Saturno) del esfuerzo de “integración personal” a través de los retos y dificultades del campo de actividad de la Casa en cuestión.
La fase Soli-Lunar  nos indicará algo acerca de la “naturaleza de la voluntad solar”, o como todas esas vicisitudes son en realidad el fruto de una intencionalidad Solar que intenta emerger a la Consciencia.

 

Juan de la Fuente

 

 

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